LA FASCINACIÓN DEL AUTÓMATA: UNA IMAGEN ESPECULAR

Nos recuerda  Miquel Bassols que, frente al empeño de ciertas perspectivas “localizacionistas” en neurociencias por topografiar o cartografiar  las funciones subjetivas de lxs humanxs (y elijo deliberadamente escribir “humanxs” y no “mente humana” porque no existe esta sin lxs otrxs), la consciencia y el lenguaje se resisten a serlo pues pertenecen a un nivel que no puede ser aprehendido de una forma “material”, o tal vez habría que decir de una manera elemental, simple o unívoca. Reaccionar no es responder y esos modelos parecen defender dicha identificación. Y no hace falta recurrir a razones metafísicas, ya Lacan señaló que el/lo “Real” de la palabra no cesa de no escribirse y que el soporte del “significante” es distinto al biológico. Es “el otro” el que hace posible la respuesta subjetiva y el que da lugar al lenguaje.

Aunque no lo dice M. Bassols, no está de más recordar que los modelos localizacionistas no son los únicos en neurociencias. Existen otros modelos que entienden las funciones cognitivas como un “proceso” en el tiempo, que implicaría una activación de diferentes zonas del cerebro,  que no es captado en su totalidad por las modernas técnicas que “observan” la actividad cerebral. El modelo conexionista de J. Fuster sería un buen ejemplo de esas otras formas de entender la actividad cerebral que parece explicar mejor esa naturaleza “elusiva” de sus funciones superiores. Ya Vygotsky señalaba que la localización de los procesos mentales en el córtex cerebral no permanece constante, sino que cambia en el proceso de desarrollo del niño hasta hacerse adulto estableciéndose relaciones funcionales jerárquicas entre la corteza primaria, secundaria y terciaria de sentido opuesto en el adulto respecto del niño, lo que nos da una idea dinámica y no estática de la localización de las funciones psíquicas.

Y, más allá del autómata de La Mettrie (o del Golem que lleva inscrito en la frente “Elohim emet”: Dios es verdad, pero que también llava implícita la muerte de Dios al borrar la primera “e”: “Elohim met”)  se me ocurre que el espejo (y pienso en las neuronas espejo, pero no solo) nos salva y nos condena a un tiempo: nos salva al sacarnos de nosotros mismos, pero también nos impide, a veces, mirarnos hacia dentro, nos absorbe narcisistamente en nuestra identidad más externa, más simple y esquemática y nos condena a no vernos realmente. Es al mismo tiempo y paradójicamente, el espejo, el umbral hacia una realidad no material, el primer paso hacia lo “intangible” pero real…

left blurred

Y pienso en las alucinaciones como “entes” que se desprenden sutilmente de los soportes biológicos en los que se generan, y que, sólo a veces, sólo a veces, nos extravían. Alucinaciones, pensamientos, palabras, “fantasmas” del cerebro, que…hoy por hoy, ninguna máquina o dispositivo permite fotografiar (posibilidad sobre la que, tal vez, habría que preguntar a un nuevo Nikola Tesla).

Agradezco a Paco Rodríguez del Valle el haber compartido en Hipnosis Clínica (Foro Público) este vídeo de la conferencia de Miquel Bassols: Neurociencias y el sujeto del inconsciente.

Anuncios

4 pensamientos en “LA FASCINACIÓN DEL AUTÓMATA: UNA IMAGEN ESPECULAR

  1. No puedo evitar pensar en E.T.A. Hoffman al leerte. Y en "Ghost in the Shell" o "Blade Runner". No es posible crear un buen autómata sin dotarle de consciencia y ¿con ello? de libre albedrío. Y luego está Don Juan, claro, y toda la magia de lo que bulle en nosotros, de lo que nos motiva y estimula, sin que seamos plenamente conscientes. Ah, las visiones, los "fantasmas". Gracias!

    Me gusta

  2. de consciencia y ¿de empatía? es curioso, en la novela que inspira "blade runner" ("¿sueñan los androides con ovejas eléctricas?" 1968) los cazadores de recompensas deben someter a androides y humanxs al test de "voight-kampf" que, a través del movimiento de los ojos y de la actividad cerebral, podía medir respuestas emocionales y determinar la presencia o ausencia de empatía, distinguiendo de este modo a los androides de lxs humanxs. me llama la atención el que se señale precisamente a la empatía, en esa época, como la marca distintiva entre unxs y otrxs. puede que sea porque el asunto de las emociones no es tan simple en la novela: lxs humanxs disponían del "órgano de ánimos penfield" para experimentar de forma automática cualquier estado de ánimo o emoción que eligieran… y es que la magia, tal vez, no bulla en todxs lxs humanxs de la misma manera ;), ni las visiones, ni los fantasmas 🙂 y sea necesaria, a veces, una ayudita ;). y de don juan…¿qué decir?

    Me gusta

  3. gracias otra vez por el estímulo 😉 tengo que releer el 'sueñan los androides'. recuerdo que el librito me dejó desconcertado, por el parecido solamente tangencial con Blade Runner. y gracias por el Voight Kapmf Test! no lo recordaba tan sugerentemente parecido al conjunto de tests del trabajo de Kallio! [http://www.plosone.org/article/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0026374;jsessionid=FFFE59A6B6827D027CE0AFC7F17AE1F5]

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s